La Ley Calles y los intentos pacíficos de los católicos

1. México. Los primeros años del siglo XX.
Durante el mandato del presidente Plutarco Elías Calles, las relaciones entre México y Estados Unidos fueron tensas, debido a los problemas del petróleo y de los bienes e intereses norteamericanos en México. Calles declara, por medio de leyes en las que, el petróleo es un bien de la nación, y que se prohibía comprar tierras cerca de la frontera. El 7 de enero de 1926, pidió al Congreso poderes extraordinarios para reformar el Código Penal influir más directamente y obligar a los gobernantes a obedecerle con la fuerza de la ley. La persecución del siglo XX (la Iglesia Católica ha sido perseguida desde sus orígenes), se fue agravando, el gobierno expulsó a más de 200 sacerdotes extranjeros. El siguiente paso fue contra la obra educativa y social de la Iglesia. Fueron clausurados arbitrariamente numerosos templos, colegios, asilos y las obras de caridad cristiana más significativas.
El 14 de junio de 1926 fue aprobada la ley conocida como Ley Calles, que contenía 33 artículos atentatorios contra libertad religiosa, dicha ley fue promulgada el 2 de julio y entró en vigor el 31 de ese mes. Entre otras cosas, esa ley limitaba el número de sacerdotes a 1 por cada 6 mil habitantes y donde estableció que los sacerdotes del país debían registrarse con el presidente municipal y solo podrían ejercer quienes tuvieran licencia otorgada por el Congreso de la Unión o del estado correspondiente. Nadie puede enseñar religión en ninguna escuela primaria, ni aun en las particulares. Se prohíben en México los votos religiosos, se decreta la disolución y supresión de todo tipo de monasterios, conventos o comunidades religiosas. Supresión de la libertad de prensa en materia religiosa. Todo lo que son templos, casas curales, residencias episcopales, seminarios, asilos y colegios religiosos dejan de ser suyos y ahora son del gobierno federal, quien determinará qué hacer con ellos.

2. México, tierra de Santos y Beatos.

En febrero de 1926, el Papa Pío XI envía una carta apostólica a los obispos mexicanos Paterna sane sollicitudo, en la que una vez más apoyaba la protesta contra la Constitución de 1917, protestó ante la injuria que se le hizo con la expulsión o impedimento del regreso de sus delegados, monseñor Filippi y monseñor Cimino después.

Considerando que, agotados todos los recursos para un diálogo con el Gobierno, y viendo que la situación persecutoria era más patente y que se impedía a los ministros y fieles católicos, el ejercicio de su libertad de culto,  los obispos publicaron una Carta pastoral colectiva anuncia la suspensión de cultos en todas las iglesias del país a partir del 31 de Julio, diciendo así:
“… En la imposibilidad de continuar ejerciendo el ministerio consagrado según las condiciones impuestas por el decreto, después de haber consultado con Su Santidad Pío XI y obtenida su aprobación, ordenamos que desde el día treinta y uno de julio del presente año, hasta que dispongamos otra cosa, se suspenderá en todos los templos de la República el culto público que exija la intervención del sacerdote.

Dejamos los templos al cuidado de los fieles y estamos seguros que ellos conservarán con toda solicitud los santuarios que heredaron de sus mayores o los que a costa de sacrificios consagraron y construyeron y consagraron ellos mismos para adorar a Dios…

Dada el 25 de Julio de 1926.

José, arzobispo de México, Martín, obispo de Yucatán, Leopoldo, arzobispo de Michoacán, Francisco, arzobispo de Guadalajara, Juan, arzobispo de Monterrey, Rafael, obispo de Veracruz, Pascual, obispo de Tabasco,…”

Aquella carta causó un gran dolor a los fieles cristianos, pero aceptaron aquella medida con la esperanza de que mejoraría la relación entre Estado e Iglesia.

El 31 de julio entró en vigor la Ley Calles, ese mismo día, a la media noche, se celebró la última misa en todos los templos del país. El domingo 1º de agosto, los templos amanecieron cerrados. El ambiente era de duelo general ya que, más del 90% de la población era católica.

3. Recorriendo los lugares de los Santos y Beatos. (Recorrido fotográfico)

Mérida, Yucatán

Monterrey, N.L

Villahermosa, Tabasco

4.- Un lugar para ellos. Santuario de los Mártires de Cristo (Recorrido fotográfico)

Muro posterior e intermedio, ala sur


Muro posterior, ala norte

Muro intermedio con ménsulas, ala norte

Muro intermedio y ménsulas, ala sur

This entry was posted in Sin categoría. Bookmark the permalink.

3 Responses to La Ley Calles y los intentos pacíficos de los católicos

  1. santuario says:

    El Beato Miguel Agustín Pro oró mucho a Dios por ese presiente; la Iglesia diariamente ora por los gobernantes, desde que Cristo la fundó; la oración alcanza gracias especiales para la salvación de las almas.

  2. santuario says:

    El Santuario de lo Mártires es un centro de vida espiritual y de caridad, actualmente, de manera modesta, cuenta con atención médica general, curaciones y dentista; con despensas para personas pobres. En el futuro inmediato tendrá Hospital para pobres, Cáritas Diocesana, Comedor para pobres, Hospedería para peregrinos de escasos recursos, etc.
    Es necesario un lugar grande, con espacios adecuados para las celebraciones multitudinarias. Puede ver la grandeza de la Basílica de Guadalupe, todo el bien espiritual y material que reciben allí todos los mexicanos que acuden a ella, y la ayuda material para miles de pobres que solicitan ayuda, día con día. El Santuario, con el favor de Dios, proporcionará eso. Desde el inicio de su construcción así lo explicó el actual Cardenal Emérito Juan Sandoval.

  3. Fernando says:

    Una verdadera catástrofe. Mis condolencias a los familiares
    de las víctimas. Esperemos que el pueblo obtenga una pronta recuperación. lo adelantaron aqui
    http://www.caesaremnostradamus.com

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *