El llamado universal a la santidad

Introducción

Comunicamos a nuestros lectores que, habiendo terminado de publicar lo referente al contexto histórico en el que vivieron nuestros Mártires, a la semblanza biográfica sobre los mismos, acompañada de un recorrido fotográfico que la complementaba, y un reporte fotográfico de lo que es la construcción del Santuario de los Mártires, desde su inicio hasta febrero del año en curso, a partir de la fecha presentamos la segunda parte.

1. Santos y Beatos. Proceso de canonización.

El llamado universal a la santidad

En más de una ocasión hemos escuchado la frase: “Los santos no nacen, se hacen”; esto es muy cierto, ningún ser humano es santo al nacer, pero todos somos llamados a la santidad, ya que somos “imagen y semejanza de Dios” (Cf. Gn 1, 26-27). El Evangelio nos  muestra el camino para llegar a la meta: nos invita a la “conversión” (Mt 4,17), a la vivencia de las Bienaventuranzas (Mt 5, 3-12), a ser “sal y luz de la tierra” (Cf. Mt 4, 13-16), a tener como cimiento la ley del amor (Cf. Mt 17-44) y llegar  a la perfección que Jesús nos pide: “Vosotros, pues, sed perfectos como es perfecto vuestro Padre del cielo.” (Mt 5,48).

Este llamado universal a una vida santa, también nos lo da a conocer el Catecismo de la Iglesia Católica:

“Cristo, […] en la misma revelación del misterio del Padre y de su amor, manifiesta plenamente el hombre al propio hombre y le descubre la grandeza de su vocación” (Cf. Lc 15, 11-31). En Cristo, “imagen del Dios invisible” (Col 1,15), el hombre ha sido creado “a imagen y semejanza” del Creador. En Cristo, redentor y salvador, la imagen divina alterada en el hombre por el primer pecado ha sido restaurada en su belleza original y ennoblecida con la gracia de Dios”.  Nº 1701.

2. Cristo Rey y Santa María de Guadalupe.

Introducción

El 21 de mayo de 2000, Año del Gran Jubileo de la Encarnación, en Ciudad del Vaticano ,fueron canonizados Cristóbal Magallanes y Compañeros Mártires.

En la misa de canonización, en los balcones principales, se desplegaron los pendones con los retratos de los veinticinco Mártires. Junto con estas pinturas, se realizó una más, la que ocupa el lugar central, pero que no fue desplegada en la celebración litúrgica de ese día. Dicha pintura contiene la imagen de Cristo Rey, la Virgen de Guadalupe, un Mártir que forma la República Mexicana y viste los colores de la bandera nacional y de su corazón brota sangre; las alas, sobre la corona de Cristo, representan al Espíritu Santo; las manos extendidas, en donde descansa el México Mártir, representan a Dios Padre que recibe la ofrenda del martirio de muchos hombres y mujeres que dieron su vida en el tiempo de la persecución religiosa contra la Iglesia católica. El primero de ellos en 1915, los demás, de 1926 a 1937. El maestro Luis Eduardo González, autor de dicha obra de arte, quiso realzar la gloria de Cristo y de los veinticinco Santos.

Al grito de ¡Viva Cristo Rey y Santa María de Guadalupe!, nuestros Mártires cayeron, uno a unos, regando con su sangre la Patria y dando a la Iglesia un Mártir, testigo fiel de su fe.

En este espacio iremos hablando quienes son Cristo Rey y la Virgen de Guadalupe para los católicos mexicanos.

3. Un lugar para ellos. Santuario de los Mártires de Cristo. (Recorrido fotográfico)

Panorámica de arcos colocados

Fabricación arco 7, cúpulas intermedia y de ingreso – Avance muro altar

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